Una de las dudas más frecuentes entre quienes consideran una cirugía plástica es: “¿Me va a quedar una cicatriz muy visible?”
Es una preocupación completamente normal. Sin embargo, alrededor de las cicatrices existen muchos mitos que pueden generar miedo o expectativas poco realistas.
La realidad es que toda cirugía deja una cicatriz, pero un procedimiento realizado por un cirujano plástico certificado, junto con los cuidados adecuados durante la recuperación, puede hacer que con el tiempo sea mucho menos perceptible.
El Dr. Cuauhtémoc Lorenzana explica algunos de los mitos más comunes sobre las cicatrices y qué es lo que realmente debes saber.
Mito 1: «Si el cirujano es muy bueno, no deja cicatrices»
Realidad: Ningún cirujano puede realizar una cirugía sin dejar cicatriz.
Toda incisión en la piel cicatriza. Lo que sí puede hacer un especialista es planear cuidadosamente dónde colocar las incisiones, utilizar técnicas quirúrgicas precisas y buscar que las cicatrices sean lo más discretas posible.
En muchos procedimientos, las incisiones se colocan en zonas que normalmente quedan ocultas por la ropa o siguen los pliegues naturales del cuerpo.
Mito 2: «Las cicatrices siempre se verán igual»
Realidad: Cada persona cicatriza de manera diferente.
Factores como la genética, el tipo de piel, la edad, los cuidados postoperatorios e incluso hábitos como fumar pueden influir en el aspecto final de una cicatriz.
Por eso, dos pacientes sometidos al mismo procedimiento pueden tener procesos de cicatrización distintos.
Mito 3: «Después de unos días la cicatriz ya está lista»
Realidad: La cicatrización es un proceso que requiere tiempo.
Aunque la herida pueda cerrar en pocas semanas, la cicatriz continúa madurando durante varios meses e incluso hasta un año.
Es completamente normal que durante ese tiempo cambie de color, textura y apariencia.
Mito 4: «No importa cómo cuide la cicatriz»
Realidad: Los cuidados posteriores son fundamentales.
Seguir las indicaciones del cirujano puede hacer una gran diferencia en el resultado final.
Dependiendo de cada caso, el médico puede recomendar:
- Mantener la herida limpia.
- Evitar tensión excesiva sobre la cicatriz.
- Protegerla del sol.
- Utilizar productos específicos cuando sea indicado.
- Asistir a todas las consultas de seguimiento.
La disciplina del paciente también forma parte del resultado.
Mito 5: «Las cicatrices desaparecen por completo»
Realidad: Las cicatrices no desaparecen, pero sí pueden volverse mucho menos visibles con el tiempo.
El objetivo de la cirugía plástica no es eliminar la cicatriz, sino lograr que sea lo más fina, discreta y bien posicionada posible.
En muchos casos, después de varios meses resulta difícil percibirla a simple vista.
Lo más importante es el equilibrio
Es comprensible preocuparse por una cicatriz, pero también es importante ponerla en perspectiva.
Muchas veces, una pequeña cicatriz representa el camino para obtener un abdomen más firme, un busto más cómodo, un rostro rejuvenecido o una mejor calidad de vida.
El Dr. Cuauhtémoc Lorenzana, cirujano plástico certificado, diseña cada procedimiento pensando tanto en el resultado estético como en la ubicación estratégica de las incisiones, buscando siempre el mejor equilibrio entre funcionalidad, seguridad y apariencia.
Porque una cicatriz cuenta una historia…
la historia de una decisión que, en muchos casos, cambió la vida de un paciente para bien.
